El determinismo es una doctrina según la cual todo está determinado y sujeto a
leyes naturales que se cumplen de forma inexorable. Todo en nuestra vida estaría
marcado por el destino, del cual no podemos sustraernos.
Según esta doctrina, el ser humano no sería libre para decidir, por tanto, tampoco
sería responsable de sus acciones. Pero, en realidad, el determinismo existe sólo en
relación con el universo. El destino del universo está trazado y evoluciona de
acuerdo a leyes inexorables. Sabemos cuándo y cómo será el final del sol...
El determinismo también afecta, en parte, al ser humano por tener un cuerpo
material. En este sentido, está sujeto a las leyes físicas y biológicas que rigen la
naturaleza, por lo cual, está determinado que envejecerá y morirá; pero el ser
humano tiene espíritu, inteligencia, conciencia y libertad, lo que le permite
sustraerse al destino y construir su vida de acuerdo a sus propias decisiones.
El "efecto mariposa" es un concepto que hace referencia a la noción de sensibilidad
a las condiciones iniciales dentro del marco de la teoría del caos. Su nombre
proviene de un antiguo proverbio chino: "El aleteo de las alas de una mariposa se
puede sentir al otro lado del mundo"
El efecto mariposa pudiera dar la sensación de que somos marionetas en manos del
destino y que, no importa lo que hagamos, porque, en un momento dado, puede
surgir un imprevisto que dé al traste con todos los esfuerzos realizados.
Teniendo en cuenta que existe el fenómeno mariposa y que puede complicar las
cosas a nivel económico, político y social, es conveniente estar preparados y tener
reservas a nivel económico, mental y espiritual para hacer frente a cualquier
emergencia.
Existen adivinos, astrólogos, videntes... que pretenden pronosticar el destino de las
personas. Sabemos que, si conocemos las ecuaciones de un sistema, podemos
conocer exactamente su evolución en el tiempo; pero, en el caso de las personas
es imposible, pues, es suficiente una variación mínima en un aspecto para que la
persona evolucione de manera imprevisible. Necesitaríamos conocer todos los
factores que inciden en el pensamiento y en los sentimientos de una persona y sus
interacciones a través del tiempo para predecir su comportamiento, lo cual es
absolutamente imposible.
El destino lo construye cada persona día a día. Es nuestra estructura mental
profunda la que marca nuestro destino. Esta estructura mental reside en el
subconsciente y está hecha de ideas, valores, sentimientos, experiencias, éxitos y
fracasos, que hemos acumulado y alimentado a lo largo de la vida.
En el subconsciente conviven todos estos contenidos, positivos y negativos, los
cuales luchan por lograr el control de la mente, al igual que luchan las personas en
la sociedad por el control del poder y del dinero. Los contenidos se asocian de
acuerdo a su signo o vibración, con el fin de sobrevivir y tomar el control. Dominan
los contenidos que son más alimentados por la persona.
Los contenidos se alimentan y fortalecen cada vez que la persona piensa en ellos
con interés y con el deseo de que se conviertan en realidad. De aquí la importancia
de leer y reflexionar todos los días sobre temas relacionados con nuestros intereses,
valores y metas. También es importante cuidar la forma en que pensamos,
sentimos, hablamos y actuamos, porque los pensamientos, los sentimientos, las
palabras y las acciones modelan nuestra mente, de forma lenta, pero profunda.
Los contenidos que se imponen (ideas, valores y sentimientos) toman el control de
la mente y determinan nuestro destino en la vida.
Cada uno elige su destino de acuerdo a sus intereses. Una vez elegido el destino o
meta, el cerebro se programa y comienza a trabajar sin descanso para alcanzar la
meta.
Es importante elegir bien el destino o meta. Muchas personas, eligen metas
equivocadas y lo pagan muy caro, en forma de fracaso y frustración.
Otras personas se dan cuenta de su error a tiempo y quieren rectificar, pero les
resulta muy difícil, porque durante años han estado construyendo una estructura
mental de fracaso. De todos modos, siempre hay formas de cambiar con la ayuda
de algún especialista en programación y desprogramación mental.
Conclusión
Es importante aprender desde niño a ser lo más autosuficiente posible, a tomar el
control de la propia vida y a responsabilizarse de sí mismo; porque, al final, nadie
puede darnos el éxito ni la felicidad. Cada uno es el resultado de sus propias
decisiones.
Existen factores sociales, temperamentales, educación recibida, errores cometidos...
que tienen un peso en nuestra vida; sin embargo, por encima de estos
condicionantes está la decisión inquebrantable de triunfar.
El conocimiento es la clave de la libertad; por tanto, la lectura, la reflexión, la
búsqueda de métodos eficaces, la creatividad y la independencia económica y
laboral, son condiciones para poder controlar el propio destino.
Muchas personas fracasan porque se acostumbraron a la sumisión, a la pereza y a
la dependencia, lo cual les impide arriesgar y tomar las riendas de su destino.
Cada uno llega a ser lo que decide ser y logra lo que decide lograr. Por supuesto,
todo tiene un proceso y unas exigencias.
Es importante revisar con frecuencia el mapa de ruta, porque una pequeña
desviación puede alejarnos progresivamente de la meta.
Para el filósofo Platón, los seres humanos somos inteligentes y libres. Somos
"demiurgos" (pequeños dioses) que tenemos la misión de convertir nuestras ideas y
sueños en realidad.