La proyección en psicología es un mecanismo de defensa inconsciente donde una persona atribuye sus propios pensamientos, deseos, impulsos o características inaceptables —que no quiere reconocer en sí misma— a otra persona, objeto o situación. Es un autoengaño que protege la autoestima, externalizando inseguridades o emociones negativas, como culpar a otros de la propia ira.
Características y Ejemplos de la Proyección
Defensa inconsciente: Ocurre sin que la persona sea consciente de que está transfiriendo sus propios sentimientos.
Externalización: Se trasladan los aspectos no deseados (la "sombra") hacia otros para distanciarse de ellos.
Ejemplos Comunes
Inseguridad: Alguien inseguro de su inteligencia acusa a otros de pensar que no es listo.
Deslealtad: Una persona infiel acusa constantemente a su pareja de serle infiel.
Crítica: Una persona muy crítica con los defectos de otros puede estar proyectando sus propias inseguridades.
Impacto: Aunque puede ofrecer alivio temporal, a largo plazo puede deteriorar las relaciones interpersonales y la salud mental.
Origen e Importancia
El concepto fue introducido por Sigmund Freud y desarrollado por Anna Freud. En terapia, identificar la proyección ayuda a mejorar el autoconocimiento y la gestión emocional. Las pruebas proyectivas, como el Test de Rorschach, se basan en este mecanismo para revelar conflictos ocultos.