lunes, 16 de marzo de 2026

¿Qué mecanismos operan en quien siempre quiere tener la razón?

Letra Definitivamente, puede haber una razón psicológica por la que algunas personas no sólo se equivocan en una discusión, sino que se equivocan con actitud de seguridad absoluta; incluso, dispuestas a no ceder a su punto de vista errado, y obviamente sesgado. Esta publicación hizo una exhaustiva compilación de algunos de los resultados de estudios científicos realizados en torno a la investigación de las posibles causas que expliquen ese problema, procurando agotar en un solo post, todas las aristas del tema, so pena de lo extenso pero procurando profundidad teórica [se hizo la correspondiente mención al pie de publicación, reconociendo créditos bibliográficos].

Si hay algo que es sumamente irritante (y en algunos casos es intolerable) es lidiar con personas que creen sabérselas todas, que aún estando erradas, no ceden en su razonamiento; pero para sobrellevar y tolerar ese tipo de personas, lo primero es entender el mecanismo psicologico que les lleva a desenvolverse de esa manera.

Explicación de Angus Fletcher

La forma en que las personas manejan perspectivas y actitudes que difieren de las suyas afecta una variedad de resultados interpersonales, desde la salud de los matrimonios hasta el desarrollo de conflictos internacionales. La delicadeza con la que las personas negocian estas percepciones diferentes depende fundamentalmente de sus supuestos tácitos; por ejemplo, en el sesgo del realismo ingenuo, las personas asumen que su interpretación subjetiva de una situación representa la verdad objetiva.

Primeramente, hay que decir que esas personas creen que tiene toda la información necesaria para formarse una opinión, incluso cuando no es así, según un estudio publicado en la revista Plos One.

socrates

“Nuestros cerebros tienen un exceso de confianza en que pueden llegar a una conclusión razonable con muy poca información”, afirmó Angus Fletcher, profesor de inglés de la Universidad Estatal de Ohio, coautor del estudio.

Fletcher, junto con dos investigadores de psicología, se propusieron medir cómo la gente emite juicios sobre situaciones o personas basándose en su confianza en la información que tienen, aunque no tengan todos los datos.

“La gente emite juicios muy rápidamente”, agregó.

Los investigadores reclutaron a casi 1,300 personas con un promedio de edad de unos 40 años. Todos leyeron una historia ficticia sobre un colegio que se quedaba sin agua porque su acuífero local se estaba secando.

Unas 500 personas leyeron una versión de la historia que estaba a favor de que el colegio se fusionara con otro, presentando tres argumentos a favor del traslado y un punto neutral.

Otras 500 personas leyeron una historia con tres argumentos a favor de permanecer separados, más el mismo punto neutro.

Las últimas 300 personas, el grupo de control, leyeron una historia equilibrada que incluía los siete argumentos: tres a favor de la fusión, tres a favor de la separación y uno neutral.

Tras la lectura, los investigadores preguntaron a los participantes su opinión sobre lo que debería hacer la escuela y hasta qué punto confiaban en tener toda la información necesaria para emitir ese juicio.

Las encuestas revelaron que era mucho más probable que la mayoría de las personas estuvieran de acuerdo con el argumento –a favor de la fusión o de permanecer separados– que habían leído, y que a menudo confiaban en tener suficiente información para tener esa opinión. Los participantes de los grupos que sólo habían leído un punto de vista también eran más propensos a decir que estaban más seguros de su opinión que los del grupo de control que había leído ambos argumentos.

A continuación, se pidió a la mitad de los participantes de cada grupo que leyeran la información de la parte contraria, que contradecía el artículo que ya habían leído.

Aunque las personas se mostraban seguras de sus opiniones cuando sólo habían leído argumentos a favor de una solución, cuando se les presentaban todos los hechos, solían estar dispuestas a cambiar de opinión. También señalaron que entonces confiaban menos en su capacidad para formarse una opinión sobre el tema.

“Pensábamos que la gente se aferraría a sus juicios originales aunque recibiera información que los contradijera, pero resulta que si se enteraban de algo que les parecía plausible, estaban dispuestos a cambiar totalmente de opinión”, dijo Fletcher, y añadió que la investigación pone de relieve la idea de que la gente no contempla si tiene toda la información sobre una situación.

Sin embargo, los investigadores señalaron que los resultados podrían no aplicarse a situaciones en las que la gente tiene ideas preestablecidas sobre una situación, como suele ocurrir en política.

“La gente tiene una mentalidad más abierta y está más dispuesta a cambiar de opinión de lo que suponemos”, aseveró Fletcher. Sin embargo, “esta misma flexibilidad no se aplica a las diferencias mantenidas durante mucho tiempo, como las creencias políticas”.

Otros estudios

Explicación de Mirta Goldstein

Mirta Goldstein, presidenta de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), analizó en diálogo con Infobae los factores por los cuales algunas personas se aferran rígidamente a sus creencias y rechazan cualquier postura diferente. “Algunas personas no pueden ejercer flexibilidad y escuchar a los otros y se aferran a creencias, ideas y hasta ideologías y cierran sus propios criterios. Algunos hasta se fanatizan, por lo cual sostienen una verdad como única. Si algo contradice esa convicción, se vuelven intolerantes, irracionales. No tener razón es una herida que les es insoportable”.

Según Goldstein, esta actitud puede gestarse en la infancia, especialmente cuando no se enseña a lidiar con la frustración o a aceptar límites. “Esto ya se gesta en la infancia si los niños no son confrontados a una frustración o límite en sus demandas. La vivencia del puro placer sin límite es un ideal que la vida no puede cumplir y tampoco los otros”.

La especialista señaló que la dificultad para aceptar otras opiniones también está relacionada con la capacidad de reconocer la existencia del otro como un sujeto con sus propias necesidades. “Es difícil incorporar que el semejante es un otro con afectos y necesidades. Por ello, tener siempre razón es una manera de que el otro no exista. Negar al otro es una forma de negar y negarse ser uno más entre otros”.

Explicación de Sergio Rojtenberg

Por su parte, el médico psiquiatra y psicoanalista Sergio Rojtenberg, presidente de la Asociación Psicoanalítica de Buenos Aires, apuntó en diálogo con Infobae: “En cuanto a las personas que tienen la necesidad de sentir que tienen la razón, en realidad sienten que la razón es de ellos y que el resto está equivocado. Por más evidencias que se presenten, son personas de pensamiento muy rígido que desestiman cualquier otro tipo de opinión. Estamos hablando de gente que tiene estructuras donde, así como Luis XIV decía ‘El Estado soy yo’, ellos dicen: ‘La verdad es mía’”.

La “rigidez” en el pensamiento

Rojtenberg también analizó el papel de la crianza y las experiencias infantiles en el desarrollo de estas personalidades. “Es justamente cuando la cultura, los padres, la escuela y las experiencias han reforzado esta ideación o, por el contrario, no la han regulado ni puesto en términos de una instancia democrática, de una horizontalidad, donde ellos se ubican en el pináculo de la certeza y creen que todo el mundo está equivocado. Son pacientes difíciles de abordar en terapia, porque una de las cosas que hacen es encargarse de demostrarle al terapeuta que el equivocado es él. No buscan enriquecerse a partir de ver una perspectiva diferente, aprender del error o sumar experiencias, sino que lo viven como una afrenta, una derrota o una humillación. Ahí la cuestión se complejiza aún más”.

Sobre las distintas manifestaciones de esta rigidez de pensamiento, el especialista agregó: “Por supuesto, hay variaciones. Desde aquella persona que dice: ‘Yo soy la razón, toda la razón y nada más que la razón’, hasta aquel que discute. Podríamos ir desde los fanatismos absolutos—sabemos bien que hay distintas formas de fanatismo—hasta los prejuicios. Los prejuicios pueden ser regulables; los fanatismos, en cambio, ya son cuestiones más complejas, que lamentablemente solemos vivir en estos días”.

Explicación de Agustina Verde

A su turno, la psicoanalista Agustina Verde (MN 72893) habló con Infobae sobre algunos de los factores emocionales y psicológicos que llevan a una persona a sentir la necesidad de tener razón.

“Existen varios factores emocionales y psicológicos por los cuales una persona puede sentir la necesidad de tener razón. La inflexibilidad cognitiva puede ser uno de los que más influye. Se refiere a la dificultad de adaptarse tanto a situaciones como a pensamientos nuevos. La búsqueda de tener la razón incansablemente, aun cuando haya evidencias en contra, puede deberse a la creencia de que cambiar de opinión es un signo de debilidad. Esta conducta implica rigidez en el pensamiento y un sesgo que lleva a interpretar la realidad en términos absolutos, sin contemplar múltiples perspectivas. Aquí aparece una dificultad para empatizar con el otro, ya que la persona queda atrapada en su propia visión”, dijo.

Verde señaló que esta rigidez puede afectar distintos aspectos de la vida cotidiana. “Como consecuencia de apegarse a esta forma de pensamiento, surge una dificultad en la adaptación al contexto. Esto puede generar distanciamiento en las relaciones, problemas en la resolución de conflictos y obstáculos en la comunicación”.

En algunos casos, el temor al error es un factor determinante, de acuerdo a la experta. “La necesidad de tener razón al extremo muestra miedo al error. Muchos pacientes presentan cierto temor a equivocarse, pero es importante trabajar sobre la idea de que solo a través del error llegamos a grandes aprendizajes. En nuestra vida, aprendemos a caminar a partir de caernos, de tropezarnos. Aprendemos a perfeccionar una técnica a través de errar. Evitar el equívoco es esquivar el aprendizaje que cada experiencia nos deja. Este miedo puede estar relacionado con la necesidad de sostener una imagen de perfección y poder ante los demás”.

Según Verde, esta dificultad también puede vincularse con la historia infantil o los patrones de crianza. “Muchas personas consideran que si se confunden se mostrarán vulnerables, y esa creencia los aleja de la oportunidad de encontrarse con cada una de las situaciones donde aparece esa vulnerabilidad. La necesidad de tener razón puede deberse a la historia infantil o a patrones de crianza. Nuestra familia y nuestras personas significativas son las primeras en generar huellas en la manera en que interpretamos el mundo, en cómo nos interpretamos y percibimos a nosotros mismos. La forma en que las figuras significativas se dirigían a nosotros en la infancia, la manera en que nuestro contexto dialogaba, si había relaciones asimétricas, la forma en que se nos nombraba: todo esto marca la personalidad del adulto”.

Explicación de Lynn Margolles

La doctora Lynn Margolies, psicóloga clínica y ex miembro de la facultad de la Escuela de Medicina de Harvard, escribió anteriormente en Psychology Today sobre la incapacidad de algunas personas para reconocer sus errores y asumir responsabilidades.

“Algunas personas no asumen la responsabilidad o admiten que están equivocadas porque creen que siempre tienen razón. La incapacidad de mentalizarse, que implica ser capaz de autorreflexionar y relacionarse con una perspectiva o mentalidad distinta a la propia, puede ser un obstáculo para la empatía, la conexión y la reparación. Un problema relacionado es albergar “certeza patológica” sobre la corrección de la posición de uno. Tal inflexibilidad cognitiva se manifiesta como una frustrante mentalidad cerrada, en efecto, una discapacidad psicológica del aprendizaje marcada por la incapacidad de asimilar nueva información y cambiar nuestra comprensión”, señaló Margolies.

Al tiempo que resaltó: “La necesidad de ser redimido a los ojos de los demás después de que se expone un error o una fechoría puede asociarse con un estilo de personalidad rígido y perfeccionista y/o defensas narcisistas. Aquí, la presión inconsciente para mantener una autoimagen idealizada está diseñada para funcionar como una protección contra la amenaza de la crítica temida y la autorreflexión”.

Explicación de Todd Rogers

Todd Rogers, científico del comportamiento de la Harvard Kennedy School of Government, comparó los resultados con el estudio del “gorila invisible”, que ilustraba el fenómeno psicológico de la “ceguera por falta de atención”, cuando una persona no se da cuenta de algo obvio porque está concentrada en otra cosa.

“Este estudio capta eso con la información”, comentó Rogers. “Parece haber una tendencia cognitiva a no darnos cuenta de que la información que tenemos es inadecuada”.

Explicación de Barry Schwartz

El estudio es paralelo a un fenómeno psicológico denominado “ilusión de profundidad explicativa”, en el que las personas subestiman lo que saben sobre un tema determinado, de acuerdo con Barry Schwartz, psicólogo y profesor emérito de Teoría Social y Acción Social en el Swarthmore College de Pennsylvania.

La idea es que si se pregunta a una persona normal si sabe cómo funciona un retrete, probablemente responderá que sí. Pero si se le pide que explique cómo funciona un retrete, enseguida se da cuenta de que no sabe cómo funciona, sino cómo hacerlo funcionar pulsando una palanca.

“No es sólo que la gente se equivoque. El problema es que confían demasiado en su error”, comentó Schwartz.

El antídoto, añadió, es “ser curioso y humilde”. Posiblemente, Sócrates lo expone mejor en la siguiente frase:

Los investigadores y Schwartz coincidieron en que el hecho de que las personas del estudio a las que posteriormente se les presentaba nueva información estuvieran abiertas a cambiar de opinión, siempre que la nueva información pareciera plausible, era alentador y sorprendente.

“Es una razón para ser un poco optimistas: aunque la gente crea que sabe algo, está dispuesta a cambiar de opinión con nuevas pruebas”, mencionó Schwartz.


Créditos Bibliográficos


Esta publicación es una compilación de fuentes, cuyos portales son:

https://www.telemundo.com/noticias/noticias-telemundo/salud/la-ciencia-que-explica-por-que-la-gente-cree-tener-razon-cuando-esta-m-rcna174750

https://www.infobae.com/espana/2024/11/27/que-significa-si-siempre-quiero-tener-la-razon-segun-la-psicologia/"

 
Hermosa chica estudiando
Image source: 🔎 Autor: East News