La olla a presión es un recipiente hermético que se utiliza para cocinar. El punto de
ebullición del agua es de 100º pero en la olla a presión puede alcanzar los 130º.
La olla de presión tienen una válvula que se abre cuando la presión llega al límite
establecido, de lo contrario podría explotar y quedar reducida a añicos.
El cerebro es una estructura física y mental. Está dotado de una capacidad inmensa
y de una resistencia a toda prueba, pero tiene unos límites que no se pueden
sobrepasar porque se produciría un colapso.
Los seres humanos hemos evolucionado y tenemos una fachada de personas
civilizadas pero seguimos siendo primates, así como los gorilas, los lemures y los
chimpancés, sólo que en algún punto de la evolución, el desarrollo humano continuó
por un camino distinto y hemos evolucionado hasta el día de hoy, pero la tendencia
de todo ser humano es el libertinaje. Los instintos animales siguen latentes,
buscando la forma de expresarse, lo que obliga al ser humano a invertir casi el 70%
de su energía mental en controlar los impulsos instintivos y los temores procedentes
de la parte oscura de la mente, es decir, del inconsciente.
Gracias a la evolución tenemos una mente desarrollada, formada por principios y
valores, aprendidos a través de la educación, los cuales nos ayudan a controlar los
instintos y a comportarnos de forma civilizada, pero en el fondo de la mente humana
existe una parte oscura, animal, instintiva y pasional que puede hacernos malas
jugadas..
Hoy conocemos mucho acerca del universo y de la naturaleza pero muy poco sobre
la mente humana. En realidad cada ser humano es un desconocido para sí mismo.
Si tuvieras que definirte cómo eres, no sabrías hacerlo. Podrías hablar de lo que has
hecho y haces en la vida pero no de lo que eres. Inténtalo para que te convenzas.
Cuando el filósofo Sócrates preguntó al oráculo de Delfos por el principio de la
sabiduría, éste le respondió: "Conócete a ti mismo". Sin duda, conocerse a sí mismo
supone un reto de sabiduría.
Sabemos que en la mente de cada ser humano se libra una batalla feroz entre los
distintos contenidos que habitan en ella. Así como los seres vivos luchan en la
naturaleza por sobrevivir e imponerse a los demás. (El imponerse a los demás es
una forma de asegurar la supervivencia). Así los instintos y las pasiones luchan por
imponerse a los principios y valores adquiridos a través de la educación. En esta
lucha sin cuartel las personas se ven obligadas a invertir casi el 70% de su energía
mental para controlar los impulsos instintivos y los temores procedentes del
inconsciente.
Lo ideal es llegar a una situación de equilibrio en la cual la tensión interna se
reduzca al mínimo. Esta situación de equilibrio se logra cuando las personas son
bien educadas, cuando crecen con buena autoestima y capacidad; cuando obtienen
éxitos suficientes en distintos aspectos de la vida y cuando aprenden a manejar las
frustraciones.
Cuando las personas no son bien programadas, cuando su autoestima es baja,
cuando obtienen pocos éxitos en la vida, cuando sienten amenazada su seguridad y
cuando no saben manejar las frustraciones, entonces, crece la tensión interna y
puede "estallar la olla" puede colapsar la salud mental y la vida de las personas.
Por suerte, siempre existe una válvula de escape (la fe, la esperanza, la familia, un
amigo, la naturaleza que sabe adaptarse a situaciones extremas, y, en última
instancia, el instinto de vida) Si no fuera por el instinto de vida, se suicidarían cada
día millones de personas.
Conclusión
Es importante estar conscientes de que nuestra mente es una olla a presión en la
que libramos cada día una batalla feroz, en la que lucha la parte buena de nuestra
persona (principios y valores) contra la parte violenta (instintos y pasiones) pero esta
batalla se da a nivel inconsciente, por lo cual no nos enteramos.
Sin embargo, podemos observar que hay personas que viven en paz, debido a que
controlan la parte instintiva y violenta de su mente y hay personas que viven
angustiadas y atormentadas, debido a que no pueden controlar los impulsos
negativos de su mente.
Debemos estar conscientes de que las buenas ideas, los sentimientos nobles, el
lenguaje positivo, las buenas intenciones y las acciones correctas, son medicina y
salud para la mente, así como las actitudes negativas son veneno que nos destruye
de forma lenta pero profunda.
Nuestra situación actual, buena o mala, es el resultado de un largo proceso en el
que hemos hecho las cosas bien o mal.
Nadie puede protegernos de la vida ni de la sociedad. La vida es como es y las
personas son como son, por tanto, debemos prepararnos para sobrevivir aún en las
condiciones más adversas. "Si quieres la paz, prepárate para la guerra"
Como la educación que hemos recibido es muy represiva y carencial, nuestra mente
es débil, por lo cual, no debemos exponernos a riesgos innecesarios.
Como además de la presión interna tenemos la presión social, necesitamos
fortalecernos para soportar ambas presiones.
La presión interna la podemos soportar mejorando la autoestima, desarrollando
criterios claros y valores sólidos y mejorando la vida espiritual. Y la presión externa
la podemos superar, capacitándonos constantemente y desarrollando personalidad
y liderazgo.
Existe otra forma de liberarse de la presión interna y externa, consiste en
desconectarse de la realidad, renunciar a la lucha y aceptar el fracaso. Ésta es una
forma de estar muerto en vida.
El cuerpo y la mente tienen muchas formas de evitar que "explote la olla" El sueño
es un mecanismo que utiliza el cuerpo para decir ¡Basta! y evitar la autodestrucción.
La evasión mental y la amnesia son algunos de los mecanismos que utiliza la mente
para evitar el colapso. La locura es una evasión sin regreso.
Pero la idea no es evitar y evitar, sino programarse correctamente para funcionar
bien y vivir en paz y en armonía.
La sociedad produce mucha contaminación de todo tipo que llegan a nuestra mente
en forma de vibraciones; por lo cual necesitamos aprender a inmunizarnos y
mantener una higiene mental constante.
Necesitamos drenar "todos los días" el estrés, la angustia y las tensiones, por medio
de lecturas estimulantes, de ejercicio físico, de un poco de esparcimiento, del
descanso adecuado, etc.
El callar lo que no hay que callar y el aguatar lo que no hay que aguantar, va
acumulando tensión. Muchos comportamientos violentos y muchas explosiones
sociales son el resultado de tensión acumulada. La mejor forma de drenar la mente
es vivir en positivo.
Sé práctico, cultiva expectativas asequibles. Pon el éxito en tu desarrollo personal,
lo cual depende de ti, más que en el logro de cosas materiales, lo cual depende de
los demás.
Finalmente, aceptar los errores y fracasos como parte natural de la vida y aprende
de ellos, y, sobre todo, aprende a manejar las frustraciones.
Ni los errores, ni los fracasos, ni las frustraciones te pueden hundir si tú no lo
permites.
La mente humana siempre será una olla a presión que debemos controlar y en la
cual debemos introducir sólo ideas y sentimientos positivos, porque al final somos lo
que llevamos por dentro.