Un problema es un asunto que pide solución. Cuando las cosas funcionan bien no
existen problemas. Los problemas surgen cuando aparece algún obstáculo que
impide el buen funcionamiento. Los problemas aparecen en todos los aspectos de la
vida, en el estudio, en la economía, en las relaciones sociales.
En realidad,
pasamos la vida resolviendo problemas pequeños y grandes. Los problemas son
estímulos que nos mantienen activos y nos obligan a pensar y a superarnos. En
cierta forma, los problemas y las crisis son fuerza que activan la sociedad y hacen la
historia.
La vida es lucha, por tanto, el problema real de la vida no son las dificultades, ni los
conflictos, ni siquiera los fracasos, ellos son inevitables, son parte de la dinámica de
la vida. El problema real de la vida es nuestra incapacidad para resolver las cosas;
por tanto, el primer paso es capacitarse para estar a la altura de las circunstancias.
La preparación no se da de un día para otro. Para ejercer cualquier profesión son
necesarios años de estudio, para triunfar en el deporte se necesitan años de
aprendizaje, y, para triunfar en las distintas áreas de la vida se necesita experiencia.
El ser humano funciona como un todo. En toda acción están implicados muchos
aspectos de la persona (conocimiento, experiencia, interés, autoestima, disciplina,
concentración, creatividad, etc.) De modo que, es importante entender que, para
resolver cualquier problema, sobre todo, cuando se trata de problemas complejos,
es necesario funcionar bien en todos los aspectos.
Casi todas las personas tienen problemas económicos, por lo cual, enfocan su vida
en esta dirección. Ignoran que la solución de los problemas económicos no está en
trabajar más y en ahorrar más, sino en cambiar de actitud mental y en desarrollarse
como persona para funcionar a nivel superior y ver otras alternativas.
Los problemas se deben a que funcionamos por debajo de las exigencias de la
sociedad; por lo cual, no se trata de esforzarnos más, pues, de nada sirve si
seguimos funcionando de la misma forma y al mismo nivel. Quienes viajan en burro
no pueden llegar lejos por más que arreen al asno, necesitan cambiar de vehículo.
Lo mismo ocurre a nivel mental.
Los problemas están a la vuelta del camino. Las causas de los problemas pueden
ser muchas (Falta de previsión, crisis política, económica, social, la competencia y la
envidia.
Conscientes de que estas situaciones están a la orden del día y de que la
incertidumbre es compañera inseparable de camino, es responsabilidad de cada
uno, vivir despierto, alerta y capacitado para producir las respuestas necesarias.
La angustia económica es terrible en el mundo entero. Las personas viven
angustiadas, tratando de sobrevivir, a la espera de que las cosas cambien. Pero
¿Qué será de su vida si las cosas empeoran?
Es necesario adelantarse al futuro, lo cual resulta difícil para la mayoría de las
personas, debido a que fueron educadas para sobrevivir, no para pensar de forma
creativa ni para ser emprendedoras.
Ideas prácticas para resolver los problemas
Las ideas que vamos a exponer sirven de matriz para resolver todos los problemas.
1. Un problema es la punta del iceberg (1/8 de su masa); por tanto, no es suficiente
con conocer la punta del iceberg, es necesario conocer todos los elementos.
Esto significa que, para resolver cualquier problema es necesario conocer todos los
elementos del mismo y la forma en que cada elemento afecta al conjunto.
2. Cuando conocemos el núcleo de un problema, surge fácilmente la solución. Otra
cosa es que la apliquemos o no. Los seres humanos tenemos conciencia de
muchos de nuestros problemas, pero no actuamos por pereza, por temor o por otras
razones; pero, si tuviéramos conciencia de las graves consecuencias que acarrean
dichos problemas y de las oportunidades perdidas por no actuar, cambiaríamos de
actitud.
3. Los problemas no surgen por generación espontánea. Todo problema importante
tiene una larga historia; sin embargo, no vale la pena perder tiempo en analizar la
historia, lo importante es cambiar de actitud y trabajar en la solución.
Es importante crear las condiciones adecuadas para evitar problemas a futuro o
para minimizar su impacto. Capacitarse hoy es resolver problemas a futuro.
Cómo hacer para resolver problemas complejos
1. Todo problema personal tiene una solución que debe salir del propio cerebro.
Nadie puede resolver tus problemas, la solución debe venir de dentro; por tanto, no
esperes que nadie te resuelva.
2. Los problemas de pareja son cuestión de dos y la solución sólo llega cuando cada
uno entiende su propio problema y luego dialoga con el otro. La acumulación de
problemas termina por explotar. El diálogo sincero es la única forma de resolver las
cosas y de convivir en armonía.
3. Existen problemas personales o sociales muy complejos que necesitan tiempo
para ser comprendidos y tiempo para que se realicen cambios en las personas a
nivel cognitivo y a nivel emocional. En estos casos es importante trabajar por etapas
y avanzar sin forzar demasiado las cosas, pues, los seres humanos tendemos a
ponernos a la defensiva y a reaccionar contra los cambios.
Lo más importante para resolver un problema es comprender el daño que causa.
Las personas sólo actúan con diligencia cuando comprenden que algo les trae
beneficios o cuando comprenden el daño que les causa.
El cerebro no funciona siempre con la misma intensidad. Tiene momentos de alta
energía, de concentración y de motivación. Estos momentos deben ser
aprovechados para resolver cosas importantes. En los momentos de baja energía el
cerebro carece de concentración y de interés y es poco productivo, por lo cual, no
vale la pena esforzarse en resolver cosas importantes.
El cerebro utiliza estos momentos para recuperarse y para reorganizar la
información, pues necesita madurar las ideas para avanzar en la solución.
Este fenómeno se da también en el estudio, en el deporte, a nivel social y político y
en todos los aspectos de la vida. A veces las cosas se trancan porque para seguir
adelante es necesario madurar las ideas y cambiar de actitud.
Es importante aprender a escuchar al cerebro, exigirle en momentos de alta
energía, descansar cuando las pilas están bajas, y, sobre todo, vivir centrado en
asuntos importantes, de modo que el cerebro tenga poder para lograr objetivos
valiosos.
Un problema se debe básicamente a errores cometidos por las personas. Para
resolverlo, lo primero es tomar conciencia del problema.
Una vez tomada la decisión de resolver un problema, el cerebro comienza a trabajar
en la solución del mismo, pero necesita que se le proporcionen datos correctos para
elaborar la solución, lo cual supone que las personas piensen, reflexiones, analicen
y busquen posibles soluciones.
El cerebro es sensible a la actitud emocional de la persona, la fe y el optimismo le
estimulan; mientras que, el temor y el pesimismo le paralizan.
Es importante perseverar en la acción.
La solución de un problema complejo supone un proceso de creatividad que exige
concentrarse en el asunto y mantener presentes todos los datos relacionados con el
problema. A medida que se avanza en la solución los datos aumentan, lo cual exige
más esfuerzo al cerebro.
Mientras las personas tienen interés en resolver el problema, el cerebro mantiene
control sobre todos los datos, pero, si las personas pierden interés o dejan de
trabajar en la solución, el cerebro se desprograma y se olvida de los datos, porque
no tiene sentido mantener un esfuerzo que no conduce a nada.
Por esta razón, una vez iniciada una actividad, cualquier actividad, es importante
perseverar en la acción hasta lograr el objetivo.
Sería útil que leyeras algo sobre el proceso de creatividad para saber cómo funciona
el cerebro.
Conclusión
Existen muchas ideas sobre el tema, pero lo más importante es que, a partir de esta
información elabores un plan de acción, consciente de que eres tú quien tienes que
resolver tus problemas. Los demás pueden colaborar o no.
En la medida en que cambies de actitud y comiences a trabajar en la solución de tus
problemas, adquirirás más poder, más claridad mental, más seguridad y más
decisión. Puedes establecer un plan a corto, mediano y largo plazo.
Los seres humanos funcionamos como un todo, por lo cual, es importante controlar
todos los aspectos importantes de nuestra vida. Hay detalles que, a veces, hacen la
diferencia.
La raíz de nuestros problemas está en nosotros y es ahí donde debemos actuar.
Si cambias tú, el mundo cambiará para ti.