Lo más importante de la evolución humana es el cerebro y la conciencia. El cerebro
nos permite conocer la naturaleza y el funcionamiento de las cosas, a dominar la
naturaleza y a progresar. La conciencia nos ayuda a distinguir entre el bien y el mal,
a encontrar el sentido de la vida y a actuar de forma correcta, asegurándonos el
éxito y la felicidad.
Tu vida depende del conocimiento, desarrollo y utilización eficaz del cerebro; por lo
cual, esta lectura puede abrirte los ojos y ser de mucha utilidad.
El cerebro puede procesar datos a la velocidad de la luz. Sólo necesita ¼ de
segundo para percibir las miles de características de un objeto (visión fotográfica)
pero la clave del éxito no está únicamente en la velocidad procesadora sino en la
selección de datos valiosos.
El cerebro tiene alrededor de mil millones de neuronas y cada neurona establece en
promedio 1.000 conexiones con otras neuronas, sumando un total de 1 billón de
conexiones.
Las neuronas trabajan en equipo, permitiendo recordar distintas cosas a la vez,
incrementando exponencialmente la capacidad del cerebro hasta unos 2.5
petabytes (cada petabyte es un millón de GB) suficiente como para almacenar 3
millones de horas de programas de televisión, lo que significa unos 300 años de
programas de TV.
Es capaz de producir más de 64 mil pensamientos por minuto. Y tiene capacidad
para almacenar información equivalente a trescientos mil millones de gigas.
Entonces ¿Por qué la humanidad es tan ignorante? ¿Por qué tenemos tantas
dificultades para aprender?
La razón es muy simple: Estamos condicionados por hábitos muy lentos, por
esquemas mentales mal organizados, obsoletos y por temores y por falta de ideales
y de ambición. Esta es la causa del subdesarrollo.
Es importante activar el cerebro de los niños, desde temprana edad, con estímulos
ricos y variados, pues, hay capacidades que si no se desarrollan a tiempo quedan
truncadas.
El mayor activador del cerebro es el lenguaje, debido a que el código utilizado por el
cerebro es verbal. La capacidad procesadora del cerebro depende de la cantidad y
de la calidad del lenguaje; de aquí la importancia de cultivar el hábito de la lectura,
de incrementar el vocabulario y de enriquecerse constantemente con nuevos
conocimientos. No se trata de saber todo, se trata de saber lo importante de lo
importante.
En condiciones normales, el porcentaje de eficiencia del cerebro corriente de
muchos adultos no supera el 5% de sus posibilidades, sin embargo, cuando
funciona en condiciones óptimas, gracias al uso de métodos eficaces, pueden
multiplicar por 5 o por 10 su rendimiento.
El cerebro produce más de 4000 millones de impulsos por segundo (la computadora
más sofisticada apenas produce 80 millones por segundo) La velocidad de
procesamiento de información del sistema nervioso subconsciente supera lo
imaginable; es de uno a diez millones de bits (unidades de información) por
segundo, lo cual equivale a procesar un libro de 300 páginas por segundo. Este
poder gigantesco está ahí, en tu cerebro esperando que lo actives para entrar en
acción.
El cerebro no es un robot, es humano y, por tanto, es sensible a todo lo que ocurre
dentro y fuera de él. Los estímulos pueden activarlo o bloquearlo; por lo cual es
conveniente aprender a seleccionar ideas, personas y sentimientos. El cerebro
aprende, se adapta y puede reprogramarse. El cerebro dialoga constantemente con
el mundo externo a través de los sentidos. Es importante aprender a seleccionar lo
más valioso de las personas y de la vida.
Cuando existe un proyecto importante y atractivo, dirige la información y la energía
de todas las neuronas en la dirección correcta para convertir el proyecto en realidad.
El cerebro es capaz de crear nuevas neuronas y fortalecer las conexiones cuando
es necesario para lograr un objetivo importante.
Quienes aspiran a ser taxistas en Londres necesitan presentar un examen que
exige el reconocimiento de miles de rutas y ubicaciones de la ciudad; pues bien,
estudios realizados a estos taxistas de Londres han demostrado que tienen más
desarrollada la parte del hipocampo encargada de procesar la visión espacial y la
memoria espacial. Este desarrollo es mayor cuantos más años llevan manejando.
Lo cual indica que el cerebro puede crecer y desarrollar estructuras nerviosas por
medio de entrenamiento cuando se trata de lograr objetivos importantes.
Hace unos meses presentaron en un programa de T.V. a una joven ciega, sorda y
muda, nacida en Etiopía. Esta joven estudia Psicología en una universidad de
Madrid. No ve, no oye y no habla, pero su cerebro tiene los mismos poderes que el
cerebro de las demás personas. Otra joven le acompaña y ve y oye por ella y le
transmite la información. Juntan sus manos y se comunican a través de toques
rapidísimos realizados con los dedos.
¡Increíble!
Este desarrollo puede darse en cualquier edad. Por ejemplo, una persona de 100
años puede aprender a manejar la computadora y viajar por internet. Todo esto nos
indica que debemos eliminar ideas erróneas sobre el envejecimiento del cerebro. El
cerebro no envejece. El cerebro no tiene límites. El problema está en que las
personas no lo activan por falta de intereses.
El interés activa el cerebro y unifica toda la energía, lo cual facilita la concentración,
la comprensión de la situación y la producción de respuestas eficaces; mientras que,
cuando existen diversos intereses o no hay un plan de acción concreto, las
neuronas trabajan en distintos frentes, con lo cual la energía mental se dispersa y
carece de poder para lograr objetivos importantes; de aquí la importancia de tener
ideales, convicciones y metas concretas.
Para que el cerebro produzca ideas y soluciones es necesario activarlo
constantemente. Los mejores activadores son la lectura, la reflexión, la meditación,
la creatividad, y, sobre todo, tener un proyecto valioso, ilusiones e ideales.
El cerebro no descansa de día ni de noche
Mientras dormimos trabaja dirigiendo los procesos biológicos del cuerpo y
procesando la información contenida en la mente. Los estudios indican que los
seres humanos soñamos casi durante toda la noche, aunque no tengamos
conciencia de ello. En los sueños, el cerebro procesa los contenidos mentales,
relaciona ideas, crea nuevas conexiones, drena tensiones y crea las condiciones
mentales para que surja la creatividad.
Durante el día, el cerebro procesa los estímulos que le llegan a través de los
sentidos externos e internos; pero sólo procesa conscientemente una mínima parte
de la información que recibe, tal vez de 1 al 5%. Esta es la información que más le
llama la atención porque se relaciona con lo que le interesa a la persona o porque
es necesaria para la adaptación y la supervivencia. El resto lo capta de forma
subconsciente, por lo cual, nosotros no tenemos conciencia de ello, pero queda
grabado en el subconsciente desde donde influye de alguna forma. De aquí la
importancia de seleccionar personas, ambientes...porque todo lo que nos rodea
influye en nosotros de alguna forma.
Qué es lo que más atrae la atención del cerebro
El cerebro vive centrado habitualmente en lo que las personas necesitan, temen y
aman.
1. Cuando necesitamos algo importante pensamos constantemente en la forma de
lograrlo. Cuanto más importante es, pensamos con más frecuencia y con más
intensidad y, de esta forma, el cerebro va encontrando el modo de lograrlo. Pero el
cerebro no hace milagros, necesita trabajar sobre una base de datos reales.
2. Los temores invaden la mente y generan angustia. Hacen que la persona viva
preocupada, pensando constantemente en consecuencia negativas. Cuanto más
piensa más se fortalecen los temores. De aquí la importancia de aprender a
controlarlos porque suponen un gasto inmenso de energía y son un grave obstáculo
para el desarrollo, la adaptación y la toma de decisiones.
3. Cuando las personas aman algo, cuando tienen un proyecto valioso, metas e
ilusiones, el cerebro se centra en ello y no descansa hasta convertirlo en realidad
Conclusión
El cerebro tiene un poder inmenso pero no toma decisiones por sí mismo. actúa de
acuerdo a la programación mental que tiene la persona, de acuerdo a sus creencias,
valores, intereses profundos, metas, ideales, autoestima...y también de acuerdo a
sus temores, traumas, complejos...Todos estos contenidos coexisten y luchan por
imponerse. al final el cerebro toma la dirección de los contenidos más poderosos.
¿Cómo funcionan los hemisferios cerebrales?
El hemisferio izquierdo, es consciente, realiza todas las funciones que requieren un
pensamiento analítico. Es lineal, sucesivo y secuencial; avanza paso a paso; recibe
la información dato a dato y la procesa en forma lógica, causal, discursiva y
sistemática; algo así como una computadora donde cada paso depende del anterior.
El hemisferio izquierdo organiza los datos pieza a pieza hasta componerlos como si
se tratara de un rompecabezas.
El hemisferio derecho es inconsciente e intuitivo, capta directamente la estructura (lo
esencial) de las cosas, sin necesidad de análisis ni razonamiento. Posee una visión
intelectual sintética y simultánea de muchas cosas. La velocidad de procesamiento
de la información de ambos hemisferios es totalmente diferente; mientras el
hemisferio izquierdo procesa apenas unos 40 bits (unidades de información) por
segundo, el hemisferio derecho procesa entre 1 y 10 millones de bits por segundo;
de aquí la importancia de aplicar al aprendizaje las grandes ventajas que ofrece el
uso del hemisferio derecho.
La actividad del hemisferio derecho es totalmente inconsciente debido a la alta
velocidad a que fluye la información; sin embargo, las personas tienen acceso
indirecto a toda la información contenida en el hemisferio derecho, debido a que
ambos hemisferios están relacionados y se complementan en muchas actividades.
Por ejemplo, la codificación, almacenamiento y recuperación de información
dependen de ambos hemisferios.
La actividad más importante del hemisferio izquierdo es el pensamiento crítico;
mientas que la actividad más importante del hemisferio derecho es la creatividad.
El pensamiento crítico y la creatividad deberían ser los objetivos fundamentales de
la educación; pues de ellos provienen la conciencia y la inspiración; sin embargo
son los menos cultivados y cuando alguien desarrolla estas cualidades es reprimido,
criticado, tachado de rebelde y desadaptado.
El mayor obstáculo para el desarrollo y para la creatividad es la represión ejercida
por la sociedad. La represión puede ser brutal, o bien, sofisticada.
Los seres humanos poseemos un cerebro con grandes potencialidades que podrían
conducirnos al desarrollo, al éxito y a la felicidad, pero la sociedad reprime de
muchas formas y programa a las personas para que sean ignorantes y sumisas, por
lo cual, quienes desean ser libres y alcanzar el éxito y la felicidad, necesitan utilizar
de forma inteligente ambos hemisferios, especialmente el hemisferio derecho
(intuitivo y creativo)